Y la proporción del retorno es desbordante e inmerecida.
Estoy hablando, en este caso concreto, de mi experiencia de catequista.
Doy gracias a Dios por el amor que recibo y las gentes que conozco y somos amigos.
Pensamientos en el camino, pensamientos al caminar, en el trabajo, en los paseos, al amanecer o al acostarme. Pensamientos en todo caso, personales, sin pretensiones universales. Un pequeño compartir desde mi subjetividad